medicina-estetica-preventiva

¿Qué es la Medicina Estética Preventiva?

Como bien dice el refrán ‘más vale prevenir que curar’. Y eso mismo ocurre a la hora de buscar soluciones para frenar el envejecimiento, porque la belleza y el sentirnos bien también forma parte de la salud. Una de las mejores opciones para retrasar la aparición de los primeros signos del deterioro de la piel es lo que se denomina Medicina Estética Preventiva.

Se trata de un conjunto de técnicas no invasivas, que no requieren del paso por el quirófano, para evitar la aparición de los cambios de la piel derivados del envejecimiento como, por ejemplo, las arrugas, las bolsas, la aparición de manchas y de líneas de expresión. El estrés oxidativo de los tejidos y los malos hábitos de vida son los principales causantes de la pérdida de la capacidad de regeneración de la piel.

Las primeras manifestaciones se suelen dar a partir de los 30 años y con la década de los 40 se acentúan notablemente. A partir de esa edad empieza a descender el volumen facial debido a la pérdida de colágeno y grasa y aparecen surcos, arrugas más profundas y un efecto de descolgamiento de la piel. Los expertos en medicina estética aseguran que con este tipo de medicina preventiva es posible ganarle tiempo al envejecimiento. Estos tratamientos, que se deberían realizar sólo en centros médicos acreditados, contribuyen además a mejorar la calidad de vida de los pacientes y favorecen que estos se sientan mejor consigo mismos y con su imagen. Son técnicas cada vez más demandadas y año tras año se eleva el número de consultas para solicitar información sobre ellas. Los precios de los tratamientos son muy variables y dependen fundamentalmente de los materiales y equipos utilizados y del prestigio del profesional y del centro. Todas estas técnicas debe llevarlas a cabo un profesional cualificado que debe ser un médico con formación específica en medicina estética. Los resultados que se obtienen son muy naturales y evitan o demoran tener que recurrir a técnicas más invasivas, como la cirugía estética.

TÉCNICAS MÁS COMUNES: Aunque hay muchas técnicas, tres son las más demandadas y populares. Una de ellas es la aplicación de botox inyectable. Se usa para mejorar las arrugas de expresión que se producen por el efecto de la musculatura facial, como el gesto de fruncir el ceño. Después de un correcto análisis de la mímica facial la inyección del botox hace que la musculatura se relaje reduciendo las arrugas y haciendo que el rostro se vea más enérgico y vital.

El segundo de los tratamientos más solicitados es la aplicación de rellenos con ácido hialurónico de alta densidad en zonas afectadas por surcos o arrugas. Este material es reabsorbible y, de hecho, se encuentra de forma natural en la piel. Se utiliza para generar un efecto de volumen o para remodelar algunas zonas, como los labios.

El tercer tratamiento más requerido es la mesoterapia, que consiste en la inyección en la piel de diferentes sustancias a través de múltiples pinchazos con finísimas agujas con el objetivo de revitalizarla. Las sustancias más usadas son las vitaminas y el plasma autólogo, que se obtiene de la propia sangre del paciente. Otros tratamientos en auge son los hilos tensores, que ayudan a combatir la flacidez y descolgamiento de la cara, o el peeling facial, que se usa para eliminar manchas y mejorar la tersura y brillo natural de la piel. Equipos basados en radiofrecuencia o luz láser se pueden aplicar con diferentes fines, como producir un efecto tensor o eliminar zonas hiperpigmentadas.

Es muy importante que cualquiera de los materiales o aparatos utilizados en estos tratamientos sea de la mejor calidad y esté respaldado por laboratorios farmacéuticos o fabricantes de prestigio y que cumplan con la normativa del sector. Igualmente, los tratamientos pueden variar según el problema de cada persona y el médico adaptará el que mejor se adecue a cada uno, ya que todos envejecemos de forma diferente. Los expertos señalan que para prevenir estos efectos en nuestro cuerpo hay que seguir buenos hábitos en nuestra vida diaria, como proteger a la piel del sol, llevar una dieta completa y equilibrada, hacer ejercicio físico y evitar hábitos tóxicos. Hacen hincapié en que el tabaco es un factor de riesgo muy importante porque más del 90% de los fumadores presentan un envejecimiento cutáneo mayor del que les corresponde por su edad. Otros factores diferenciadores son los tipos de piel y el sexo. Así, las pieles secas tienen  más predisposición a presentar arrugas, mientras que las pieles grasas sufren una mayor flacidez. Igualmente, la piel del hombre, que es más gruesa, presentará también más flacidez que la de la mujer. En CB clinic te ayudamos a recuperar la pérdida de volumen y mejorar el rostro cansado, y a eliminar el entrecejo y las patas de gallo.

Dra Clara Buitrago Médico Estético

Descargar Artículo en formato PDF

¡Agenda una cita!
Agenda una visita gratuita a nuestra clínica, o escríbenos aquí tu mensage de WhatsApp...